Una mudanza implica una alteración brusca en las rutinas y vivir algunos días en medio de cajas y con confusión al buscar los objetos de uso cotidiano. Si a lo anterior, se le suma la necesidad de establecer nuevas relaciones sociales, debido a un cambio de ciudad, se obtiene un panorama que puede ocasionar estrés en los adultos, y más aún, en los pequeños del hogar.
En la revista Lazos Delagente, consultamos a Carmen Lozano, psicóloga de la Universidad Cooperativa de Colombia, quien afirma “para los niños una mudanza de ciudad es más difícil de asimilar porque para ellos es una decisión impuesta en la cual no son tenidos en cuenta y simplemente deben aceptarla aunque no estén de acuerdo. Además, implica un cambio de los lugares donde se sienten a gusto y de las personas que les transmiten confianza, para darle lugar a lo desconocido”.
Por lo anterior, el acompañamiento y unión familiar es una pieza clave dentro de esta transición. “Hasta los tres años de edad este proceso es más llevadero, pues para los niños su mundo, generalmente, gira en torno a sus padres. Sin embargo, cuando los niños ya están más grandes y asisten a la escuela, los amigos ocupan un lugar muy especial en sus vidas, por lo que dejarlos, les genera una gran tristeza”, comenta la experta.
Las reacciones de cada niño ante una mudanza de ciudad, pueden ser diferentes. Sin embargo, es común que expresen su desacuerdo o miedo a través de la rebeldía, el llanto, el enojo, o alteraciones del sueño y el apetito.
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Recomendaciones para afrontar la mudanza de ciudad con niños
Como primer consejo, la psicóloga comenta que “es muy importante que los padres se muestren unidos y con una actitud positiva frente al cambio. Pues en el caso que el niño note que alguno de los padres rechaza la mudanza, es muy probable, que trate de ubicarse del lado de ese progenitor y que afiance su resistencia frente al cambio”.
Como segunda medida, se sugiere incluir al niño en el proceso. Por ejemplo, mostrarle fotos de la casa nueva, animarlo a participar activamente en la elección de su nuevo colegio, teniendo en cuenta su opinión sobre la decoración de la que será su nueva vivienda y planear una caminata, alegre y divertida para explorar el nuevo barrio”.
El tercer aspecto que puede resultar de gran ayuda, según indica la experta, de ser posible, permitirle al niño elegir su nueva habitación y recordarles, que estén donde estén lo verdaderamente importante es contar con su familia, apoyarse y trabajar juntos por sus sueños”.
Para finalizar, apoyarse en cuentos dirigidos para su edad particular y relacionados con mudanzas, así como contarles las propias experiencias que como padres en algún momento de la infancia vivieron en circunstancia similares, contando que también sintieron temor o incertidumbre y hacer énfasis, en que poco a poco, lograron estar cómodos con su nuevo lugar de residencia, puede ser de gran ayuda para afrontar una mudanza de ciudad.