El equilibrio en diferentes aspectos de nuestras vidas resulta clave para poder manejar inteligentemente los recursos y no abusar de ellos, o por el contrario, no dejarlos perder. Ahorrar, por ejemplo, es un hábito que puede traernos muchos beneficios. “Ahorrar no es una opción, es una obligación en las finanzas personales, de lo contrario caes en la trampa de la liquidez, pensar que gastar hoy se compensa con ingresos en el futuro”, explica Diego Palencia, experto en finanzas personales.
Así pues, el ahorro mínimo mensual debería ser del 10% de los ingresos netos, sin embargo, un buen promedio de ahorro podría estar cercano al 30%. “ Si no lo puedes lograr puede ser que tengas solo un ingreso, o no dediques el suficiente tiempo para generar diariamente múltiples fuentes”, precisa Diego.
Ahora bien, según Diego, destinar parte de nuestro presupuesto a la inversión en tecnología puede representarnos muchos réditos. “La tecnología es fundamental para optimizar el tiempo, pues con ella puedo reducir el tiempo utilizado en realizar una labor, y destinar más horas a generar mayores ingresos. Productividad y competitividad son fundamentales, y la inversión en tecnología se paga sola con el tiempo ahorrado y bien utilizado”, señala Diego.
De esta manera, ejemplifica Diego, “si un equipo tecnológico me permite ahorrarme cinco horas diarias, y mi hora vale $50.000, quiere decir que un equipo de $500.000 de inversión, se paga en 10 horas de trabajo ahorrado. Pero, esas cinco horas que ganas debes ponerlas a producir para que exista crecimiento”.
En conclusión, la tecnología además de haber llegado para facilitarnos la vida y optimizar diferentes procesos, también puede ser una excelente aliada a la hora de ahorrar y multiplicar nuestras fuentes de ingreso. Así que, ¿qué esperas para invertir en ella?
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