Muchas veces resulta difícil perdonar porque creemos que la otra persona es quien nos hace daño o nos lastima, por esta razón, tomamos el papel de víctima dentro de la situación, de tal forma que «este rol conlleva a delegar la responsabilidad de nuestro sufrimiento en algo externo, trayendo consigo emociones como tristeza, rabia, culpa, frustración», explica María Fernanda González, mentora de amor y relaciones.
De acuerdo a la experta, para perdonar requerimos de tres elementos importantes:
• Reconocer: si una situación se me es manifestada en mi realidad, es porque yo soy co-creador(a) de ella. Todo sucede siempre con el propósito de aprender y evolucionar en consciencia. Nadie me hace nada, yo lo creo porque hay un aprendizaje pendiente.
• Comprender y aceptar: entender qué debo sanar y aceptar que eso es lo que necesito para avanzar. Cuando logramos cambiar la visión y llegar a la aceptación, como dice Gerardo Schmedling: «Aceptar la realidad es la ciencia de la liberación del sufrimiento», llega la liberación y la paz.
• Agradecer y soltar: agradecerle al otro por ser un maestro de vida y soltar, viendo a esta persona como alguien que cumplió una misión en nosotros y que vino a entregarnos una enseñanza.
Una persona que perdona sabe que es responsable de lo que se está manifestando, además, tiene la capacidad de comprender el propósito, agradecer y avanzar.
Es importante perdonar porque, a la final, el perdón no es para el otro sino para nosotros mismos. Cuando esto sucede, nos liberamos de culpas y rabias; trayendo consigo un proceso de evolución en consciencia. Si estas emociones densas permanecen en nosotros, lo único que atraemos es enfermedades a nuestro cuerpo físico y que nos quedemos en un mismo punto a nivel personal.
Hoy, en Lazos delagente, queremos saber qué tanto conoces del perdón. Anímate a realizar el siguiente cuestionario y descubre si realmente eres una persona que sabe perdonar.

Time's up