El síndrome de intestino perezoso es un término que describe el movimiento lento, débil o detenido del colon, lo que deja como consecuencia una evacuación de desechos lenta o que no se realice en varios días, lo que los médicos lo denominan como estreñimiento o tránsito lento.
Este problema digestivo no solo afecta el movimiento de los desechos y la ida al baño de las personas, sino también genera dolores de estómago, distensión abdominal, náuseas y hemorroides.
Sus principales causas pueden ser muy diversas, pero las principales son un estilo de vida poco saludable, consumo de medicamentos o alguna enfermedad de base que afecte el sistema digestivo.
– Sedentarismo: es importante tener nuestro cuerpo activo y en movimiento. Tener una vida sedentaria también afecta nuestro intestino; la falta de actividad puede desarrollar intestino perezoso o estreñimiento.
– Mala alimentación: si tu alimentación se enfoca en alta proteína animal, comida procesada, grasas o comida chatarra, y poco consumo de agua o fibra, es posible que puedas comenzar a padecer de un colon o intestino perezoso.
– Consumo de medicamentos: algunos medicamentos pueden generar efectos adversos en nuestro cuerpo, en esta ocasión, hay algunos laxantes que, si se utilizan de forma prolongada, pueden ser peligrosos o dañinos para nuestra salud, además, nuestro intestino puede volverse dependiente a estos o generar el efecto contrario.
– Enfermedades que afectan otras partes del cuerpo: enfermedades como el hipotiroidismo, diabetes, tumores, lesiones cerebrales, entre otras, pueden generar problemas en nuestro intestino, afectando su tránsito, convirtiéndolo en lento o perezoso.
Ya que conoces cuáles son algunos de los factores que pueden desencadenar el colon o intestino perezoso, hoy en Lazos Delagente, a través de este cuestionario, te invitamos a descubrir cuáles son los principales síntomas y conocer si realmente los padeces o es como dicen por ahí, «una falsa alarma»:

Time's up