Aunque tradicionalmente septiembre ha sido el mes en el que los colombianos celebran el Día del Amor y la Amistad, actualmente no es extraño que en febrero muchos opten por festejar esta fecha conocida en gran parte del mundo como San Valentín o Día de los Enamorados.
Y es que debido a la gran influencia de las redes sociales que difunden la información por todo el mundo, Colombia ha adoptado esta celebración uniéndose a países como Estados Unidos, Egipto, Chile, Ecuador, España, México, Panamá y Paraguay, entre muchos otros.
Tal como ocurre en septiembre, aunque en menor proporción, el comercio espera esta fecha con gran expectativa pues en los últimos años, según estadísticas de FENALCO, uno de cada cuatro personas invierte entre 100.000 y 200.000 mil pesos en regalos.
Los obsequios que más se entregan en esta fecha son los dulces, chocolates, flores, accesorios, perfumes, ropa, bonos para spa, cenas en restaurantes, salidas a discotecas y cine.
¿Quién era San Valentín?
Fue un sacerdote católico que también había trabajado como médico. Vivió en Italia durante el siglo III d.C. y sirvió al clérigo desde Roma. Se hizo famoso por casar a escondidas a muchas parejas que estaban enamoradas y que no podían hacerlo legalmente, ya que el emperador Claudio II lo prohibía.
Planes que no requieren mucho dinero para celebrar esta fecha
Cocinar una deliciosa receta: un buen plan puede ser preparar una cena romántica al lado de tu pareja. Colocar velas en la mesa y recordar esos momentos que han llenado de felicidad tu relación.
Pasarla bien: no hay que hacer grandes gastos en regalos. Solo debes aprovechar para pasar un rato junto a tu pareja o amigos.
Pequeños detalles: puedes regalar desde un detalle pequeño como una flor o unos chocolates.
Una película: puedes organizar una noche de películas en casa. Recuerda apagar los celulares para disfrutar a plenitud con esa persona especial.
En Casa con los tuyos: Si no tienes pareja, tú y tus amigos pueden organizar una noche de diversión en casa, donde haya comida, buena música y por qué no, animarse a hacer un karaoke.