La prevención es siempre la mejor medida para cuidar a nuestras mascotas. Los gatos, en especial, pueden disimular sus síntomas, por eso, debes llevar a tu felino cada 6 o 12 meses al veterinario, en especial, cuando tiene más de ocho años.
Los gatos son animales de rutinas y hábitos, esto aplica específicamente en sus comidas, el mínimo cambio que notes, es importante y debes acudir al veterinario para descartar cualquier posible virus.
Debes estar alerta ante cualquier variante en su rutina, prestar la atención necesaria, y estar atento a los síntomas que puede presentar tu gato, si no se siente bien de salud.
- Si se muestra decaído, lo más probable es que esté pasando algo en su salud ¡Presta mucha atención!
- Si presenta vómito o diarrea, no pierdas el tiempo, ve y visita al veterinario.
- Controla la temperatura de tu felino cada hora. Si pasa más de 39 grados, la situación es grave.
- Uno de los signos es la pérdida de peso repentina o de forma gradual ¡Controla su peso una vez a la semana!
- Los ronroneos son su forma de transmitir que están felices o enfadados, si es fuerte puede significar que no están bien.
Si observas alguno de estos síntomas, debes acudir al médico veterinario. ¡Actúa rápido!, así será más fácil diagnosticar a tu mascota y comenzar un tratamiento, y su efectividad será mayor.