Los expertos en finanzas personales coinciden que lo primordial para comenzar a mejorar nuestra relación con el dinero es realizar un presupuesto. “Tener un presupuesto te ayudará a tener un mayor control de tus gastos, identificar en qué y cuánto gastas, conocer tu nivel de ahorro y conocer tu capacidad de pago”, sostiene el economista y docente universitario Harry Quintero.
Los presupuestos se elaboran de manera mensual, estableciendo ciertos objetivos a cumplir a mediano o largo plazo como las vacaciones, la compra de vehículo o casa, estudio, la renovación de muebles o remodelaciones en el hogar. “Hay que tener en cuenta que no se puede tener todo perfectamente planeado, pero es importante planear tus gastos y conocer los recursos con los que cuentas”, comenta el experto consultado por Lazos Delagente.
Un presupuesto es la estimación financiera de los ingresos y gastos, por escrito, para cumplir los objetivos en un periodo determinado.
El profesor Quintero recomienda dividir los gastos en dos: fijos y variables. “Los fijos son todos aquellos que no puedes evitar y los tienes que hacer de forma mensual como el pago del arriendo, servicios, seguros o estudio según el caso de cada persona. Entre tanto, los variables son gastos importantes, pero te permiten más flexibilidad en las cantidades que requieres para satisfacerlos. En este campo podemos incluir lo que se destina a alimentación, transporte, entretenimiento o vestido”, explica el experto en finanzas personales y profesor de la Universidad Javeriana.
Los ingresos también se dividen en fijos y variables según el docente. “Dentro de los ingresos fijos encontramos, por ejemplo, los salarios o las pensiones y en los variables encontramos recursos que se reciben por concepto de propinas, comisiones o bonos, entre otros de este tipo”, comenta el economista.
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Tres pasos para elaborar un presupuesto
- Identifica todos tus ingresos: para ello tienes que hacer una lista, por escrito, de todas y cada una de las fuentes de ingresos con las que cuentas al mes, así como la cantidad que recibes por cada una.
- Escribe todos tus gastos: no importa si es un gasto grande, mediano o pequeño, apunta todo lo que gastas y las cantidades. “Este ejercicio te ayudará a identificar el famoso gasto hormiga, que en apariencia resulta inofensivo, pero al sumarlo cada mes representa una cantidad importante de tus ingresos”, asegura Quintero.
- Agrega el experto que “una vez sabes cuánto gastas, es importante organizar todo por categorías como: alimentos, vivienda, salud, educación, entretenimiento y transporte para tener más claro en qué destinas tu dinero. Con un panorama más claro podrás sacar tu balance, esto lo obtienes al sumar todos tus ingresos y restarle los gastos”.
Finalmente, explica que “si gastas una cantidad igual a la que ganas, tienes finanzas equilibradas, pero cualquier imprevisto te generará un desbalance. Si tus ingresos son menores a tus gastos, estás en problemas y necesitas pedir prestado para responder por todos tus gastos y cuando lo que ganas es mayor a tus gastos, estás en el escenario ideal y tienes la posibilidad de ahorrar e invertir”.
Aunque no existe una fórmula única para la creación de un presupuesto, hay algunas recomendaciones para elaborarlo. Algunos métodos sugieren el 50-20-30: destinar el 50% de tus ingresos en necesidades, el 30% en darte un gusto y el 20% restante para el ahorro. Otros recomiendan aplicar el 70-30: gastar el 70% en necesidades y guardar el 30%.
Recuerda que la llave para alcanzar tus objetivos es el ahorro, pero el primer paso que debes dar es ordenar tus gastos.