Con estos sencillos consejos, que te entregamos en Lazos delagente, puedes incentivar la lectura entre los más pequeños.
- Estable tiempos precisos de lectura todos los días. El fin de semana estimula las lecturas recreativas o la escucha de audiolibros. El tiempo puede ser incluso de entre 15 y 30 minutos y puede prolongarse, en la medida que tu hijo(s) se “enganche” (n) con el libro de turno.
- Siempre, a donde vayas, lleva libros de diversos contenidos o usa la tablet para esta actividad. Promueve que en el ambiente en el que se desenvuelve la familia, aparezcan textos llamativos que “inviten” a ser leídos, que sean coloridos, de aventuras y letra grande.
- Define el lugar más adecuado para que los menores se sienten a leer cómodamente. Escoge un lugar plácido e iluminado de la casa y ubica un sofá, cojines o tendidos, donde los lectores – de libro impreso digital- no encuentren distractores.
- El mayor logro que un buen lector puede alcanzar, es desconectarse. Aleja la televisión, los juegos electrónicos y la música, con el fin de facilitar la mayor concentración posible en el ejercicio que se realiza.
- La jornada de lectura debe convertirse en un momento placentero y no de fastidio. La escogencia del texto a leer es clave, de acuerdo al día, momento y la hora. Dele a tu hijo la opción de elegir qué leer, qué imágenes seguir, distinto de las tareas escolares.
- Establecer una meta con los niños y los jóvenes da muy buenos resultados. Invita a que cada miembro de la familia lea un libro mensualmente y cada semestre en reunión familiar premia esa acción. Ser competitivos da muy buenos frutos.
- Evita regañar a tus hijos porque no leen. A cambio, estimúlalos con tu ejemplo y el de los demás adultos. Logra que lo imiten de forma positiva, aprendiendo a valorar el hábito de la lectura impresa o digital.
