El alcohol es ampliamente reconocido como una sustancia psicoactiva de consumo frecuente en las personas. Su ingesta excesiva puede tener graves consecuencias para la salud, ya que ejerce un efecto tóxico sobre nuestro organismo. “Es capaz de causar daños significativos en órganos y sistemas, y su impacto negativo en el sistema nervioso central es evidente, ya que actúa como un depresor, reduciendo la actividad cerebral y ralentizando las funciones del sistema nervioso”, explica la nutricionista Diana Giraldo (@nutridianagiraldo).
El consumo permanente o excesivo de esta sustancia es una de las principales causas de diversas enfermedades, traumatismos y trastornos de la salud. “Cuando ingerimos alcohol, el hígado se encarga de metabolizarlo para eliminarlo del cuerpo. Sin embargo, el hígado tiene un límite en su capacidad de metabolizar alcohol, siendo aproximadamente 12 a 14 gramos de alcohol puro por hora, lo que equivale a un trago estándar (como un vaso de cerveza, una copa de vino o una copita de aguardiente)”, señala Diana.
Según la nutricionista, los efectos negativos a largo plazo que esta sustancia puede causar en nuestro organismo son diversos, incluyendo daño hepático como: esteatosis, hepatitis alcohólica, cirrosis hepática y cáncer. “El alcohol es una fuente de calorías vacías, es decir, no proporciona ningún nutriente esencial para el cuerpo, y también puede interferir con la absorción de vitaminas y minerales esenciales, lo que lleva a deficiencias nutricionales. Además, puede provocar miocardiopatías, hipoglucemias, pancreatitis aguda, entre otras enfermedades. El alcohol causa una alteración química en las neuronas, lo que puede conllevar a efectos psíquicos como la depresión del sistema nervioso central, amnesia alcohólica y otros síndromes psiquiátricos múltiples”, agrega Diana.
Por ejemplo, una región importante del cerebro como lo es el hipocampo, se ve afectado con el consumo excesivo del alcohol, lo que se traduce según la especialista en “alteraciones de la memoria a corto y largo plazo, conocidas coloquialmente como «borrar cassette «». “Es esencial tener en cuenta que los efectos negativos del consumo de alcohol pueden variar según la cantidad consumida, la frecuencia de consumo, la salud general de la persona y otros factores individuales. La mejor manera de proteger la salud es adoptar un enfoque responsable hacia el consumo de alcohol o, en algunos casos, evitarlo por completo”, puntualiza Diana.
Finalmente, si te estás preguntando si existe una dosis mínima recomendada de consumo, la nutricionista Diana Giraldo explica que, “No existe una dosis mínima recomendada de alcohol que se considere completamente segura para todas las personas, ya que los efectos del alcohol varían según la tolerancia individual. Es importante tener en cuenta que el consumo de alcohol debe ser moderado y ocasional”.