Desde muy pequeños nos han enseñado a querer, respetar y valorar a las demás personas, es decir, nos han inculcado el amor hacía los demás. Sin embargo, de aquí surge la pregunta de muchas personas, ¿cómo podemos llegar a amar tanto a alguien si ni siquiera nos enseñaron a desarrollar el amor por nosotros mismos por encima de todo?
El amor propio es cómo me amo y me defino. «Aunque la mayoría de las personas lo asumimos de acuerdo a lo que los demás sienten hacia nosotros. Me cuestiono si me aman y me valoran, porque con base en la aprobación y la necesidad de ser aceptados, nos valoramos a nosotros mismos. Eso, a su vez, lo traducimos en palabras contemplativas o de crítica recurrente, frente a las cosas que hacemos dentro de lo que es “bueno” o “malo”», explica Clara Mosquera G., psicoterapeuta especializada en terapia de pareja, familia y desarrollo personal, y conferencista en desarrollo personal y evolución del alma.
El primer y único amor en la vida, eres tú mismo. Por eso, todos los días, debes fortalecer el vínculo con tu yo interior, debes valorarte, aceptarte y amarte tal y como eres, porque como tú o como yo, no hay dos.
La mayoría de las personas aprendemos a amarnos a nosotros mismos, de acuerdo al valor que nos dan los demás, porque eso es algo que hemos aprendido generación tras generación. Nos juzgan, nos limitan, nos dicen qué y cómo pensar y, estas programaciones, las repetimos en las generaciones siguientes, en mayor o menor medida.
Para fortalecer nuestro yo interior y autoestima, es necesario resaltar nuestras cualidades, tener claridad sobre los valores de vida con los que nos movemos por el mundo, identificar lo que consideramos o no adecuado de nuestro carácter y comportamiento, qué es lo que nos hace daño, e identificar todo lo que eleva nuestros niveles de estrés al enfrentar diferentes situaciones.
Pero, ¿en tus actividades y personalidad reflejas amor propio? Realiza el cuestionario que traemos hoy para ti, y descúbrelo. ¡Anímate!

Time's up