Entre las habilidades humanas que aportan a construir y mantener una vida en bienestar, se encuentran la empatía, la sana autoestima, la disciplina, entre otras, y una de las que destaca es la resiliencia. Al finalizar esta nota, podrás responder un test para confirmar si sabes qué es la resiliencia y cómo desarrollarla.
“La capacidad de una persona para sobreponerse y adaptarse frente a situaciones difíciles o adversas, es conocida como resiliencia. Contar con esta habilidad permite afrontar las situaciones complejas, superarlas y al final de todo el proceso, salir fortalecidos”, menciona Camila Cifuentes, psicóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana.
La resiliencia es una habilidad que se puede cultivar, no es algo que se tenga o no se tenga. Para desarrollarla es importante que durante cada etapa de la vida se practique el cambiar los pensamientos negativos o catastróficos frente a las adversidades. “En las situaciones desafiantes, practicar una actitud de esperanza y regular los propios pensamientos, esas palabras que nos decimos a nosotros mismos resulta fundamental para salir adelante o para hundirnos aún más”, afirma la experta consultada por la revista Lazos Delagente.
La resiliencia es la puesta en práctica de aspectos internos como la autoestima, la confianza en sí mismo , la capacidad de transitar las emociones y también tiene relación con aspectos externos como el apoyo social (familia, amigos, etc) y la posibilidad de aprender a desarrollar dicha habilidad.
Contando con el acompañamiento de la psicóloga Cifuentes, compartimos algunas recomendaciones para cultivar la resiliencia.
Regular las emociones:
Reconocer y nombrar la emoción que se sienta, bien sea enojo, tristeza, angustia, es el punto de partida para tomar acción sobre cómo sobrellevarla y transitarla. Cada persona tiene su propia manera de volver a su centro, a su equilibro. Por ejemplo, salir a dar una caminata, escribir lo que se siente y cómo se puede expresar la emoción y calmarse, descansar, llamar a una persona que sirva de apoyo emocional, entre otras alternativas, son de gran ayuda.
Cultivar el realismo:
Esta herramienta implica no caer en el positivismo exagerado ni mucho menos en el negativismo. Pues se basa en esforzarse en ver la situación que se vive con perspectiva, reconociendo lo que se tiene en las manos para afrontarla, esto promueve que se encuentren oportunidades o soluciones.
Te recomendamos leer ¿Te has preguntado qué es la felicidad?
Plantear objetivos:
En momentos difíciles contar con objetivos o metas concretas permite que enfocarse y concentrarse resulte mucho más fácil.
Acudir a la red de apoyo emocional:
Hablar, frecuentar y compartir espacios con aquellas personas que tienen la capacidad de transmitir esperanza y cuya compañía permite ver las situaciones de una manera más tranquila y enfocada en las soluciones.
Practicar la autocompasión:
De esta manera se pueden aceptar las adversidades sin juzgarse a sí mismos y se abre una ventana muy valiosa que facilita el aprender de las experiencias difíciles y fortalecerse emocionalmente.
“Estas recomendaciones son herramientas que si bien, ayudan a promover la habilidad de la resiliencia, no reemplazan el acompañamiento profesional, que se recomienda cuando la persona no logra con sus propios recursos individuales y con el acompañamiento de su entorno, procesar y transitar algunas adversidades y siente que estas le sobrepasan” expresa la especialista.
A continuación, encontrarás un cuestionario que te permitirá confirmar si con la información brindada reconoces qué es la resiliencia y cómo cultivarla. ¡Anímate a realizarlo y comprueba tu conocimiento!

Time's up