«Hay que creer, tener fe y pensar sólido»

RECREACIÓN Y DEPORTE
Recreación y Deportes

El deportista actualmente tiene el récord mundial en lanzamiento de jabalina. Su próximo reto es estar en los juego Paralímpicos de Tokio 2020.

Para Mauricio Valencia los límites no existen, nada ha impedido que logre lo que se ha propuesto en la vida. Su fuerza mental y su determinación, lo han llevado a escenarios mundiales donde ha teñido su alma con eso que muchos buscan y muy pocos logran: la gloria.

Sus ganas de salir adelante han sido más fuertes que la parálisis cerebral (diplejía) ocasionada por la falta de oxígeno al nacer, lo que afectó el movimiento de sus piernas.

No hay duda que el éxito de Mauricio está en su cabeza. “Sólido es mi estado mental, como me levanto cada día, mi sentir como atleta, un estado de fuerza cerebral tan fuerte que nada me puede derribar”, dice este llanero adoptado por el Valle del Cauca hace 8 años.

Es que sin esta fortaleza mental, él mismo dice, no había sido posible ir a tres mundiales y a dos olimpiadas. Este lanzador de jabalina, bala y disco se ha laureado en países como Qatar, Francia, Londres y Brasil. “Tengo el récord mundial en lanzamiento de jabalina. Además cuento con la fortuna de poseer  medallas de oro, plata y bronce en citas orbitales y juegos olímpicos”, narra con orgullo el padre de Máximo, su hijo de tres años.

Mauricio sabe que la vida deportiva dura poco, por eso desde ya planea nuevos proyectos. “Soy un emprendedor de la vida, nada me ha quedado grande. Cuando deje de competir me dedicaré a crear ‘monstruos’. Me gusta mucho el gimnasio y cuando sea pertinente seré ‘personal training’, ojalá pueda tener un lugar de entrenamiento propio”.

El deportista quiere que su ejemplo lo tomen muchas personas, desea que este sea su legado. “Los que se levantan renegando de la vida y tienen sus capacidades funcionando al 100%, les digo que vengan al gimnasio para que vean que hay muchas personas con discapacidades con ganas de trabajar y emprender proyectos. Esto es de creer, tener fe y pensar sólido”, palabras sabias de un triunfador.