El clima influye más de lo que imaginamos en la salud y el bienestar de tu mascota.
Así como nosotros adaptamos nuestra ropa, alimentación o actividades según la temperatura, tu mascota también necesita de cuidados especiales para mantenerse sano, cómodo y feliz durante todo el año.
En los días de mucho calor, asegúrate de que tu mascota tenga siempre agua fresca y limpia a su disposición. Evita los paseos durante las horas de mayor temperatura, ya que el asfalto puede calentarse lo suficiente para quemar las almohadillas de sus patas. Lo ideal es salir temprano en la mañana o al caer la tarde.
Si notas que tu mascota jadea de forma excesiva, está decaída o busca constantemente lugares frescos, podría estar sufriendo un golpe de calor. En ese caso, llévala a un sitio ventilado, ofrécele agua y consulta con un médico veterinario si los síntomas persisten. La prevención siempre será la mejor aliada.
Cuando llegan las lluvias, las caminatas siguen siendo importantes, pero es recomendable secar muy bien el pelaje y las patas al regresar a casa. La humedad favorece la aparición de hongos, irritaciones y malos olores, especialmente en mascotas con abundante pelo o pliegues en la piel.
Durante las temporadas frías, algunas mascotas, en particular las de pelo corto, los cachorros, los animales de edad avanzada o de razas pequeñas, pueden necesitar una protección adicional. Un abrigo ligero durante los paseos y un lugar cálido para descansar pueden marcar la diferencia en su bienestar.
El médico Veterinario, Juan Gutiérrez nos cuenta: “El clima también influye en la alimentación y la hidratación. En épocas calurosas es normal que algunas mascotas coman un poco menos, pero nunca deben dejar de hidratarse. Por el contrario, en temporadas más frías pueden aumentar ligeramente su apetito debido al mayor gasto energético para conservar el calor corporal.
No olvides que la actividad física debe adaptarse a las condiciones del tiempo. Si el clima no permite salir con frecuencia, aprovecha para realizar juegos interactivos en casa, ejercicios de olfato o sesiones de entrenamiento que mantengan a tu mascota activa física y mentalmente. Un animal estimulado también es un animal más feliz.”
Por su parte, otro aspecto clave es la prevención de parásitos. El calor y la humedad favorecen la presencia de pulgas, garrapatas y mosquitos, por lo que es importante mantener al día los tratamientos antiparasitarios recomendados por el médico veterinario. Además de proteger a tu mascota, también contribuyes al bienestar de toda la familia.
Recuerda, cada estación trae nuevos retos, pero también oportunidades para compartir momentos especiales con tu compañero de cuatro patas.
Con pequeños cuidados y mucha atención a sus necesidades, podrás garantizar su bienestar de tu mascota sin importar el clima.
¡Una mascota sana y feliz siempre será la mejor compañía para disfrutar cada día!
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