El médico veterinario Álvaro Barón, explica por qué se debe prestar especial atención al perro cuando este presenta tos, cansancio, falta de aire, pérdida de peso y desmayos.
“Lo primero que uno hace es una exploración física, en la que escucha de manera directa, o por medio de instrumentos, como el estetoscopio, los sonidos del área torácica o abdominal. Este procedimiento clínico es conocido como auscultación”, comenta Barón.
El veterinario agrega que cuando «se detecta algún problema de este tipo, se suelen realizar pruebas, como radiografías de tórax, electrocardiograma, toma de tensión y ecocardiografía”.
Luego de hacer dicha observación, el médico veterinario tendrá la oportunidad de valorar el alcance de la cardiopatía, con el fin de suministrar el tratamiento adecuado. “Existen métodos, como la ecocardiografía por Doppler, que ayudan a identificar enfermedades en el corazón. Este procedimiento se realiza mediante una visualización del corazón, a través de sus diferentes cámaras y circuitos vasculares”.
Otro de los métodos para identificar cardiopatías, según el especialista, es el electrocardiograma. “Este permite registrar la actividad eléctrica del corazón. Es un examen utilizado para medir el ritmo y la regularidad de los latidos, así como el tamaño y posición del corazón”.
La enfermedad cardíaca más común en los perros es la degeneración de la válvula mitral, lo que puede generar un progresivo aumento del ritmo cardíaco. Otra de las enfermedades más frecuentes es la cardiomiopatía dilatada, la cual afecta directamente el músculo cardíaco. Con esta afección, las paredes musculares cardíacas se adelgazan y las cámaras del corazón se agrandan y, como consecuencia, el corazón pierde su capacidad de contraerse y en algún momento puede producir la muerte súbita del animal.
Es importante resaltar que las enfermedades cardíacas en los perros suelen no presentar síntomas durante las primeras etapas, por lo que las visitas rutinarias al médico veterinario, al menos una vez al año, son esenciales para la prevención en el cuidado de su salud cardíaca.
Alimentación
Los perros con problemas cardíacos deben llevar una dieta rica en proteínas de origen animal. Estas tienen bajos índices de sal y contienen un aporte adicional de aminoácidos, como la taurina, que ayudan a un buen funcionamiento de las células cardíacas.
Dichos alimentos deben ser bajos en sodio, con el fin de evitar la obstrucción de arterias y la dificultad para eliminar líquidos y toxinas. “Una buena alimentación para los perros con problemas del corazón, adaptada a su edad, podrá contribuir a una mejor calidad de vida”, complementa el veterinario.
Finalmente, el médico Barón, aconseja hacer un seguimiento constante a un perro diagnosticado con cardiopatía. De esta manera, será el profesional de la salud quien determine cuál es el paso a seguir con el tratamiento del animal.