La piel es la manera de contacto con el mundo, el medioambiente y las demás personas. “Del cuidado que tengamos con nuestra piel desde que somos niños, depende la salud de la misma, además de los signos del envejecimiento y del riesgo de cáncer en la adultez”, menciona el dermatólogo de la Clínica Imbanaco, Diego Ordóñez.
Por ello, en esta ocasión resulta tan importante que sigamos al pie de la letra el popular adagio: “Más vale prevenir que lamentar”. De esta manera, es fundamental que hagamos seguimiento a cualquier novedad que se presente en nuestra piel. “La aparición de lesiones como lunares, verrugas, manchas que cambian el color de la piel (enrojecimiento u oscurecimiento) o cambio en la textura de la misma, engrosamiento y sensación de aspereza, pueden ser síntomas de que algo no anda bien con nuestra piel”, agrega Diego Ordóñez.
Es en ese momento, entonces, cuando debemos visitar al dermatólogo para que determine la gravedad de la lesión y definir qué pasos se deben seguir. Sin embargo, para evitar llegar a este punto, el doctor Diego Ordóñez recomienda hidratar la piel con cremas pero, a su vez, tener una buena alimentación. “Debemos comer frutas y verduras de todos los colores, estas nos aportan vitaminas antioxidantes que disminuyen el envejecimiento de la piel. La alimentación sana y saludable disminuye los síntomas y la intensidad de enfermedades de la piel, como el acné y la rosácea (enrojecimiento y espinillas)”.
Igualmente, debemos entender que dependiendo del color de piel, asimismo existen diferentes cuidados para la misma. “Los dermatólogos clasificamos el color de la piel como fototipos, siendo el uno y el dos; las pieles blancas, personas de ojos claros y cabello rubio son más propensas a tener cáncer de piel. Este tipo de población debe usar el protector solar más regularmente, es decir, varias veces al día y siempre que se vayan a exponer al sol”, manifiesta Diego Ordóñez.
Estos son los otros fototipos existentes:
- Tipo 3: piel intermedia, un poco más oscura. Cuando se expone al sol se puede broncear, sin embargo, también debe usar protector solar. Tiene menor riesgo de cáncer de piel. Por el mestizaje están más expuestos a las manchas.
- Tipo 4, 5 y 6: pieles oscuras, personas de tez morena. Tienen una protección natural de la piel al sol (melanina). Cuando se exponen al sol, rara vez se queman, y siempre se broncean. Tienen menos riesgo de cáncer de piel, pero están más propensas a manchas oscuras en la piel, además de cicatrices gruesas o queloide.
Finalmente, recomendamos el acompañamiento permanente de un especialista o profesional que esté al tanto de la salud de tu piel, además de realizar usualmente un autoexamen para identificar el estado de lesiones previas, como lunares o verrugas.