Se debe limpiar la cera de los oídos

¿Se debe limpiar la cera de los oídos?

La cera de los oídos o el cerumen, sirve para proteger nuestros oídos de algunos agentes externos. Esta contiene propiedades lubricantes y antibacterianas.

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La mayoría de personas limpiamos de manera incorrecta los oídos, por culpa de falsas creencias populares sobre su higiene. Muchos desconocen la delicadeza del conducto auditivo y la importancia de la cera en este órgano.

“La cera es una combinación de secreciones glandulares y de células muertas de la piel del conducto auditivo. Su primera función es operar como una barrera protectora para el oído: el polvo, los microorganismos y otras partículas en suspensión en el aire quedan adheridos a ella”, explica el otorrinolaringólogo, Esteban Pineda Martínez, de la Clínica Santa Fe.

El especialista complementa que la segunda función de la cera “consiste en ser un hidratante y lubricante natural para la piel del conducto auditivo, pues evita que se agriete y pueda sufrir heridas, y también impide una descamación excesiva”.

Es importante resaltar que la cera o cerumen, como también se le conoce, es antibacteriana. Hace ya varias décadas, una investigación comprobó que puede eliminar hasta el 80% de los agentes patógenos que suelen entrar en el oído.

¿Pero se debe limpiar el interior del oído? “Por lo general la cera migra fuera del conducto por un mecanismo de autolimpieza facilitado por los movimientos de la mandíbula. En otras palabras, el interior del oído se limpia solo”, explica el doctor Pineda.

Sin embargo, el experto comenta que es cierto que “a veces la cera se acumula hasta formar un tapón, sobre todo cuando, con la edad, esa sustancia se hace más seca. Pero es importante destacar que el desarrollo de un tapón de cera no está asociado con la higiene personal”.

Por lo tanto, según el otorrinolaringólogo consultado por Lazos Delagente, a menos que se produzca uno de esos tapones, la limpieza de los oídos no debe incluir ningún procedimiento para quitar la cera del conducto auditivo. “La recomendación es no acudir a ayudas como los copitos de algodón, porque quitan parte de la cera que es fundamental para el oído. Por otra parte, empujan el cerumen hacia el tímpano y otras partes internas que carecen de la capacidad de autolimpieza”.

El uso de copitos de algodón puede causar irritaciones, raspaduras, traumatismos e infecciones en el oído.

Entonces, ¿cuál es la forma correcta y más saludable de limpiarse los oídos? La indicación del experto es sencilla: “Se debe limpiar solo la parte exterior. Al tomar una ducha o lavarse la cabeza, el agua que cae y penetra en el oído es suficiente para limpiarlo. Después se puede pasar una gasa o toalla en la zona exterior, es decir, la oreja. Siempre sin presionar ni insistir demasiado sobre el conducto o el agujero del oído y, sobre todo, sin introducir la toalla ni ningún otro objeto”, explica el médico.

En conclusión, las personas solo deben ocuparse de limpiar la parte visible y dejar que del interior del canal auditivo se ocupe el propio organismo. Por supuesto, existe una situación específica que sí requiere una limpieza particular: el ya mencionado tapón de cera. Este procedimiento lo debe realizar el personal médico.

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