El teléfono celular parece haberse convertido en una extensión más de nuestro cuerpo. Olvidarlo en casa o perderlo por unos minutos lleva a muchas personas a un estado de nervios y ansiedad del que solo se recuperan cuando el aparato vuelve a sus manos.
Y es que nos despertamos, desayunamos, viajamos en el transporte público, estudiamos, comemos y hasta hacemos deporte con el smartphone en las manos.
La adicción al celular recibe el nombre de nomofobia, un término que proviene del anglicismo «no mobile phone phobia» y que se relaciona a la ansiedad o miedo irracional a quedarse sin acceso al celular.
Aunque en Colombia la nomofobia es todavía un tema relativamente nuevo, en países asiático como Corea del Sur, Japón o China ya consideran esa dependencia como un problema de salud pública que se trata en centros de rehabilitación con tratamientos que pueden durar hasta seis meses.
Consejos para hacer un uso saludable de tu teléfono
- Desinstala algunas aplicaciones que consideres que te hacen perder el tiempo, un ejemplo de esto son los juegos.
- Evita utilizarlo en las comidas o en momentos de esparcimiento. Si pones tu celular en la mesa mandas la señal de que el que llame o te escriba es más importante que la persona con la que estás comiendo o compartiendo.
- Silencia las notificaciones. Entre menos alertas tengas en tu teléfono, será más fácil poder desprenderte de él, no hace falta estar constantemente conectado. También te recomendamos cargarlo fuera de tu habitación.
- Establece horas determinadas para consultarlo, incluso puedes poner una alarma para que te avise.
- Evita utilizarlo cuando conduzcas. Si lo va a hacer usa el dispositivo de manos libres para que te enfoques en el camino.
- Si no eres capaz de dejar el celular por ti mismo, pásalo a otras manos, puede ser tu pareja, tu mejor amigo o un familiar, así te será más fácil encontrar la medida indicada de uso si son otros quienes te hacen ver los límites.