Los tatuajes son una moda cada vez más aceptada en todo el mundo; muchos los consideran una forma de arte y expresión sobre el cuerpo. Sin embargo, los dermatólogos advierten de los posibles riesgos de
esta práctica si no se toman las medidas adecuadas. Tatuarse o ponerse piercings puede parecer algo moderno, pero en realidad se enmarca en costumbres ancestrales que surgieron independientemente en distintas culturas del mundo desde miles de años. Muchos jóvenes, y cada vez más adultos, se realizan tatuajes.
¿Pero qué se debe tener en cuenta a la hora de tatuarse
Informarse bien y confirmar que el lugar elegido cumple con las normas adecuadas de salud e higiene es indispensable a la hora de hacerse un tatuaje.
Andrés Santiago Muñoz, médico dermatólogo de la Universidad Libre, asegura que “es importante que, como cualquier intervención, la realización de un tatuaje sea un proceso limpio y antiséptico para no
transmitir infecciones por virus como el HIV, la Hepatitis B y C o bacterias. Hoy se usan materiales desechables, por lo que el riesgo es menor al que existía hace unos años. No obstante, como son
procedimientos que no se hacen en un lugar higiénico, como ocurre en una clínica, hay que tener mucho cuidado”, recomienda el especialista.
Agrega el dermatólogo que “otro problema es que muchos de los pigmentos que se utilizan pueden provocar alergia y eso es grave porque el tatuaje no se remueve fácilmente. La alergia crónica por tatuaje es un problema que nosotros vemos muy seguido en el consultorio, sobre todo en aquellos pacientes con tinta roja en la piel, este color es el que más problemas causa, por eso es recomendable realizar una prueba de alergia al menos dos semanas antes de hacerse el tatuaje definitivo”, comenta el doctor Muñoz.
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Finalmente, es muy importante, según el especialista, “evitar hacerse un tatuaje si se está siguiendo un tratamiento anticoagulante o de quimioterapia, tras una intervención quirúrgica, si se tienen infecciones
por bacterias, hongos o virus, verrugas, cáncer de piel, melanomas, déficit inmunológico, úlceras, urticaria, psoriasis y anemia”. Después de realizado el tatuaje y ante cualquier cambio o malestar lo mejor es visitar a un dermatólogo, quien es el profesional capacitado para atender cualquier trastorno en la piel.