Belleza y Bienestar

Hablemos de la piel y su proceso de cicatrización

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La piel es el órgano más grande del cuerpo (15% de su peso) y forma una membrana flexible que cubre la totalidad de su superficie. Esta proporciona al cuerpo protección a través de su contacto con el ambiente externo, resistiendo la agresión mecánica, térmica y química en cierta medida. La piel también realiza o contribuye a una amplia variedad de funciones, tales como las metabólicas, neurológicas e inmunológicas, además, regula la temperatura.

Una herida interrumpe la continuidad de la piel y su integridad. Puede ser el resultado de un trauma, ya sea leve o grave, o de un proceso patológico o crónico. Las heridas pueden ser clasificadas según el nivel de daño a las diferentes capas de la piel. El pronóstico de curación puede ser muy diferente, dependiendo de la profundidad y el mecanismo de las lesiones.

Los tipos de heridas abarcan:

  • Cortaduras.
  • Raspaduras.
  • Heridas punzantes.
  • Quemaduras.
  • Úlceras de decúbito.

Cualquier lesión cutánea deja una marca en forma de cicatriz. Si la lesión es solamente superficial o pequeña, la cicatriz ni siquiera suele notarse. Pero si se ve afectada una gran superficie de la piel, o si la lesión profundiza hasta sus capas internas, pueden quedar cicatrices visibles y causar grandes limitaciones en la vida cotidiana. Cada paciente percibe sus cicatrices de forma distinta, la historia personal que esconden tiene un papel importante. El tratamiento de las cicatrices no solo debe dirigirse a recuperar la movilidad, sino que debe perseguir también el restablecimiento estético. No importa si es grande o pequeña, una cicatriz puede tener un efecto enorme en la calidad de vida. Por eso deben tratarse todas las cicatrices, para poder influir lo más posible en su calidad.

Proceso de cicatrización

La cicatrización es un proceso natural durante el cual se recupera el tejido corporal lesionado de una herida, mediante la formación de un nuevo tejido. Este proceso tiene lugar en tres etapas. Cada etapa presenta diferentes reacciones del cuerpo respecto al tejido dañado: desde la entrada de sustancias extrañas a la formación de nuevo tejido. Cuando se sufre una herida se producen una serie de fenómenos bioquímicos complejos que suceden para reparar el daño. Estos procesos celulares y moleculares se dividen para su estudio en las siguientes fases: inflamatoria o de limpieza, proliferativa y regenerativa.

1. La primera fase comienza con la aparición de la herida, y se denomina comúnmente, fase inflamatoria o de limpieza: La lesión de la piel y de los vasos capilares, primero conduce a que la sangre fluya y después se coagule. Además, la secreción de la herida se forma para crear un medio antibacteriano que transporta las sustancias extrañas fuera de la herida, y después impide que las bacterias entren en la herida, mediante la formación de una costra. La costra actúa como una especie de barrera. Esta fase puede durar hasta tres días.

2. Fase proliferativa (o de migración): Esta fase se produce entre el tercer y decimocuarto día. En este período, los fibroblastos, que son las células principales de la dermis, migran hacia el tejido lesionado y producen colágeno, el componente más importante de la dermis. Se forma un tejido conectivo fresco que rellena la brecha, y recibe el nombre de tejido de granulación.

3. La fase de epitelización: A menudo denominada fase regenerativa, comienza entre el quinto y el décimo día tras la aparición de una herida, y puede durar varias semanas. Durante esta fase, un tercio de la herida se cierra debido al encogimiento, y la parte restante se cierra debido a la formación de nuevas células. Las células epiteliales se extienden por toda la herida de forma irregular y la van cubriendo poco a poco. Además, se puede observar una producción mejorada de fibras de colágeno y se desarrolla el tejido cicatricial. El tejido cicatricial recién formado es blando y tiene un color rojo claro al principio, pero después se vuelve más firme y acaba por desaparecer. Sin embargo, nunca obtendrá la alta elasticidad y las características de la piel sana, que es por lo que a veces se forman marcas de cicatrices, especialmente después de una operación.

Tipo de cicatrices

Cicatrices hipertróficas
Estas cicatrices son más comunes entre personas jóvenes. Son derivadas de quemaduras y en personas con piel oscura. Normalmente son rojas, gruesas, elevadas, y pueden ser pruriginosas y dolorosas. Su proliferación no se extiende más allá de los bordes de la herida inicial. Crecerán habitualmente durante un período de tiempo, empezando a crecer algunos meses después del cierre de la herida, y se desarrollan durante los seis a ocho meses siguientes.

Queloides
Los queloides pueden ocurrir a cualquier edad, pero tienden a desarrollarse más en individuos jóvenes y en personas con piel oscura. Se caracterizan por una proliferación pseudotumoral (gruesa, redondeada e irregular) que se extiende más allá de los bordes de la herida inicial. A menudo aparecen de color rojo o de un color más oscuro, en comparación con la piel que rodea. Los queloides pueden comenzar a desarrollarse directamente después de haber finalizado el cierre de la herida o iniciar el crecimiento después de un año. Pueden empeorar durante el embarazo.

Cicatrices atróficas
Estas cicatrices generalmente son pequeñas. Pueden desarrollarse por la separación del borde de la dermis con la conservación de la continuidad de la epidermis, es decir, cuando el proceso de cicatrización se interrumpe y no se forman suficientes fibras de tejido conectivo. Se suelen formar después de sufrir acné o varicela.

Principales cuidados para prevenir la aparición de cicatrices inestéticas

Movilización
Según el tipo y la gravedad de la lesión que da lugar a la cicatriz, puede ocurrir que en un primer momento solo sea posible el movimiento pasivo a través de un terapeuta. La movilización de la cicatriz y de su entorno aumenta el riego y ablanda, suaviza y relaja el tejido conjuntivo. Eso mejora la calidad de la cicatriz.

Evitar el sol
Las cicatrices recientes no deben ponerse nunca al sol, pues, de lo contrario, pueden oscurecerse. Siempre debes cubrirlas con alguna ropa o prenda de compresión opaca al sol, o utilizar un bloqueador solar.

Terapia de compresión
Llevar a diario prendas de compresión tiene un efecto positivo en la calidad de la cicatriz, y puede ayudar a la curación, además de prevenir la formación de cicatrices abultadas.

Tratamientos para disminuir las cicatrices

Tratamientos dermatológicos
Es imposible hacer las cicatrices invisibles. No obstante, hay buenas alternativas para tratarlas y mejorar su aspecto y su función. Cada cicatriz es diferente, por lo que los retos del tratamiento de las cicatrices son múltiples. Es necesario iniciar la terapia de forma temprana tras una intervención, para lograr el mejor resultado posible en la cicatriz.

Los procedimientos estéticos para eliminarlas tienen gran alcance, pero hay que analizar la severidad de la cicatriz. En algunas ocasiones, las cicatrices necesitan de paciencia, ya que para desaparecer requieren de varios procedimientos.

Entre los tratamientos más utilizados sobresalen la Radiofrecuencia Fraccionada con Micro agujas, el láser CO2 y los peelings. Este último, se recomienda en los casos más leves o en pacientes que no pueden o no desean someterse a otros procedimientos. Es importante destacar que los láseres deben ser empleados por médicos especialmente entrenados. El uso incorrecto puede dejar cicatrices, hipo o hiperpigmentación.

La radiofrecuencia fraccionada con micro agujas: Permite en pocas y rápidas sesiones, disminuir las cicatrices leves. Su aplicación también es eficaz en rejuvenecimiento, ya que genera nuevo colágeno y reduce las arrugas finas. Por este motivo, luego del tratamiento la superficie de la piel se vuelve más suave, mejora la calidad y la textura de la piel.

Otra forma de disimular las cicatrices leves, generalmente las producidas por acné, es a través del peeling, que consiste en la aplicación de diferentes sustancias para exfoliar las capas más superficiales. La piel se regenera, se suavizan arrugas y difuminan manchas.

El procedimiento se realiza con distintos ácidos. Puede hacerse con ácido salicílico, glicólico, retinoico o tricloracético, etc. En la mayoría de los casos se necesitan varias aplicaciones para corregir las marcas en forma paulatina.

El número de sesiones varía según cantidad e importancia de las correcciones que se deban realizar en cada caso. El tratamiento se efectúa con intervalos de una a tres semanas. Luego del procedimiento se debe evitar la exposición al sol, sobre todo durante la primera semana. Es necesario realizar una buena hidratación para reponer el manto protector hidrolipídico y colocar protección solar alta, mínimo 50+, así se evitará el daño de la piel por acción de los rayos ultravioletas.

Inyecciones de ácido hialurónico
La aplicación de ácido hialurónico inyectado bajo la piel sustituye el AH natural que se ha perdido. Estas suelen ser aplicadas en cicatrices deprimidas o hundidas. También, las inyecciones de medicaciones similares a la cortisona, contribuyen a ablandar las que se muestran endurecidas, reduciendo así su tamaño.

Luz Pulsada Intensa
Un sistema perfecto para las cicatrices delgadas y estrías es la Luz Pulsada. Esta tecnología utiliza alta energía para incentivar la adecuada revitalización de los tejidos.

Criocirugía
De igual manera, la criocirugía contribuye a minimizar el tamaño de las cicatrices, mediante el congelamiento de las capas superficiales de la piel. También se puede realizar una intervención quirúrgica de cicatrices, esto consiste en extirpar la piel quirúrgicamente y volver a unirla.

Soluciones naturales para atenuar las cicatrices
Debemos tener en cuenta que al tratarse de tratamientos naturales, pueden tardar un poco en ofrecer resultados. No obstante, estos favorecerán la regeneración de la piel para reducir las cicatrices. Aquí te nombramos algunos:

– Jugo de limón
Los limones son ricos en alfa hidroxiácidos, una sustancia que ayuda a eliminar las células muertas de la piel y actúa como un blanqueador natural. De este modo, algo tan sencillo como el zumo de limón ayuda a aligerar las marcas.

– Miel
La miel también puede ayudar a eliminar o, por lo menos, a atenuar las cicatrices. Se trata de un producto que estimula la regeneración de los tejidos y es muy eficaz en el tratamiento de las heridas. En esta ocasión, vamos a mezclarla con bicarbonato de sodio para obtener mejores resultados.

– Cebolla
La cebolla también puede ser muy efectiva a la hora de tratar tus cicatrices. Tiene propiedades antiinflamatorias, además ayuda a estimular la producción de colágeno.

Los extractos de cebolla están disponibles en gel y cremas que se pueden aplicar regularmente, para tener una piel sin imperfecciones.

– Áloe vera
El áloe vera tiene un sinfín de beneficios para la piel. Entre ellos, se destacan sus propiedades antiinflamatorias, que ayudan a reducir la irritación de la piel, eliminan las cicatrices y favorecen la regeneración de nuevas células.

Dra. Andreina Carrasquero
Esp. Clínica Estética y Reparadora
Instagram @dermaspa.ips
www.dermaspa.com.co Unicentro Cali

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