El cuidado de la salud bucal se convierte en un hábito rutinario y debe realizarse de manera correcta durante todas las etapas de la vida, ya que la falta de este podría generar múltiples enfermedades. Según cifras de la Dirección de Salud Pública Nacional, el estado de higiene oral de los colombianos es alarmante, aproximadamente 88.4% tienen una higiene oral deficiente.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que la salud bucal es un elemento esencial de la salud general y del bienestar, que impacta significativamente en la calidad de vida. En línea con estos argumentos la odontóloga Liliam Patricia Sotelo, de la Universidad San Martín, indicó que «la sonrisa es una carta de presentación, cuando los dientes no han sido cuidados pueden presentarse alteraciones que van desde la baja autoestima de las personas, problemas digestivos y llegar hasta perjudicar la manera de comunicarnos alterando la pronunciación de ciertas palabras que requieren la presencia de nuestros dientes».
Con la ayuda de la doctora Sotelo, en Lazos delagente te compartimos los siguientes tips para el cuidado de los dientes y los mitos existentes alrededor de este tema.
Lo que siempre debes hacer: cepillar los dientes después de cada comida y al menos tres veces al día. No es recomendable acostarse en las noches sin cepillarse los dientes con una buena crema dental con flúor y sin haber usado seda o hilo dental.
Cuidados básicos: una de las recomendaciones más importantes, es no utilizar los dientes para abrir botellas, empaques, hebillas del cabello o tratar de zafar objetos, pues es una práctica muy común que tiene graves consecuencias en la dentadura.
Menos dulces: ingerir altas cantidades de azúcar, productos ácidos o bebidas oscuras, no es recomendable. Los azúcares y la mala higiene oral es la principal causa de caries. Por su parte los ácidos hacen que se desgaste el esmalte de los dientes y las bebidas oscuras los pigmentan.
Problemas gástricos: inconvenientes gástricos pueden afectar la salud bucal. Claro que sí; por ejemplo enfermedades como bulimia-anorexia – entre otras – donde puede existir vómito inducido, observamos que el ácido producido por el reflujo gástrico patológico, constante y repetitivo en la boca, desgasta el esmalte de los dientes. Entonces, sí es cierto que las enfermedades gástricas tienen consecuencias en nuestra boca.
El temor de asistir a controles odontológicos es uno de los factores que afectan el adecuado manejo de la salud bucal.
Enjuagues bucales: es falso que los enjuagues bucales dañen los dientes. Sí existen algunos que tienen un contenido alto de alcohol y producen -en algunas personas- irritabilidad de la mucosa oral, pero en el mercado se consiguen opciones sin alcohol. Estos son los más recomendados para los niños. Los enjuagues bucales son un buen complemento a los hábitos de higiene oral.
Hilo dental: lo ideal es siempre usar el hilo dental después de comer, porque el cepillo no abarca algunas superficies de los dientes (superficies interproximales). Se aconseja pasar el hilo dental al menos una vez al día y luego hacer el cepillado. En la noche nadie debería irse a dormir sin utilizar el hilo dental y lavarse los dientes.
La tarea de los padres: tienen la misión de supervisar y educar a los niños en el cepillado de los dientes, además de controlar el consumo de azúcar. Los bebés deben ser llevados al odontopediatra para empezar a educar y orientar a los padres tanto en el cuidado y limpieza de sus encías y posteriormente cuando erupcionen sus dientes, como en cuidados nutricionales. A veces los padres piensan que al no haberles salido los dientes no hay que necesidad de llevarlos, pero es recomendado.