En diferentes momentos de nuestras vidas, la disciplina es la que marca el camino y determina qué dirección tomar y así mismo, qué tanto éxito traerá esa decisión. Cuando la motivación y las ganas no afloran, es cuando más debemos apelar a nuestra disciplina para poder ser constantes y persistentes en nuestras metas y objetivos.
Para la psicóloga y terapeuta Angélica Delgado, la disciplina se refiere a una serie de reglas y de acciones encaminadas al logro de un objetivo en particular. “La disciplina más allá de una exigencia, requiere del ejemplo de quien está educando”, expresa Angélica, refiriéndose al acompañamiento del padre en la formación de la disciplina en su hijo, no solo como autoridad sino como referente de lo que está bien y lo que está mal.
Ahora bien, la complejidad recae precisamente en los métodos o caminos bajo los cuales ese niño o niña pueda forjar su disciplina. Son muchos los que consideran que como el popular adagio predica: “todo tiempo pasado fue mejor”, validando el camino con el que con golpes o bajo intimidación se construía una disciplina “sólida». “A través de los golpes o la intimidación, los hijos obedecen por miedo y no porque hayan comprendido el valor de por qué hacer o no las cosas”, explica Angélica, confirmando que este es un camino inviable.
La psicóloga y terapeuta agrega que, la autoridad que intenta disciplinar bajo la figura del maltrato tendrá unos hijos que serán muy obedientes bajo su presencia, pero en su ausencia todo cambia. ““Por eso, cuando educo en disciplina generando conciencia del por qué de las cosas, de la responsabilidad que tenemos en los resultados de lo que decidimos hacer, acompañado con el ejemplo y buen trato, disciplino para la vida y no para el momento””, puntualiza Angélica.
Por tanto, otro de los aspectos y conceptos claves dentro de la construcción de la disciplina es la flexibilidad. Ser flexibles no es sinónimo de falta de autoridad, por el contrario, como expresa Angélica Delgado, “modificar las reglas es necesario en ciertos momentos, pero siempre a través del diálogo. Hacer entender a la otra persona la razón por la cual se está modificando el acuerdo, y definir si es momentáneo o permanente ese cambio”.
Finalmente, estos son algunos consejos que la experta Angélica Delgado tiene para los padres y madres que están justo en este proceso con sus hijos o hijas:
- Ser coherentes: Debe haber coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, además de permanecer en la palabra mientras se está educando.
- Revisión personal: En la medida en que se entiendan las fortalezas y debilidades propias, se podrá transmitir el mensaje con mayor claridad.
- No olvidar disfrutar la vida: Tener disciplina no implica no disfrutar la vida. Es importante sacarle provecho al proceso, incluyendo los imprevistos.
Ya que tienes claro cómo forjar la disciplina en tus hijos desde el ejemplo, el amor y la empatía, te invitamos a leer el siguiente artículo que también puede ser de tu interés: ¿Por qué los niños dicen mentiras?.