La higiene bucal es fundamental en los bebés. Muchos padres no son conscientes de la importancia de limpiar las encías y la lengua del recién nacido para que cuando llegue el momento los dientes crezcan sanos. El niño debe acostumbrarse a esta práctica como parte de su rutina diaria de aseo.
Al respecto, la odontóloga Angélica Castro recomienda limpiar las encías de los bebés después de alimentarlos. “Con una gasa humedecida con agua oxigenada, enrollada en el dedo índice, pásela de manera delicada sobre la superficie de las encías del bebé. Esto eliminará los restos de leche de su boca y permitirá crear el hábito de higiene de manera rápida”, explica la doctora.
Agrega la odontóloga que, de esta forma, cuando le empiecen a salir los primeros dientes de leche le resultará más fácil acostumbrarse al cepillo dental. Cuando esto suceda, hay que cepillarle la boca tres veces al día o después de cada comida, en especial, si ha comido algún dulce.
Cuidar la boca de su bebé desde que nace le ayudará a prevenir muchas complicaciones.
Cuando brota o sale el primer diente es momento de comenzar a limpiarlo con un cepillo de dientes y crema. “Hay que elegir un cepillo pequeño y de cerdas suaves. La crema dental no debe contener flúor”, explica la odontóloga.
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Lo ideal es cepillar al niño para prevenir complicaciones. “Alrededor de los tres años, el infante tendrá la totalidad de sus 20 elementos o piezas dentales de leche. No atender la higiene dental desde que nacen, puede provocar caries, gingivitis, mal aliento, infecciones y dolor.
Visitar al odontopediatra antes del primer cumpleaños de su bebé es otra manera de cuidar su boca. Luego, se debe continuar con controles regulares cada seis meses.