De la misma forma que vacunamos a los niños y adolescentes para evitar que adquieran enfermedades peligrosas, también tenemos que “inmunizarlos” frente al consumo de drogas. Si no están bien informados corren un riesgo mayor de entrar en este mundo, que muchas veces no tiene salida.
Habitualmente, se asocia la prevención del consumo de drogas con adolescencia, pero la realidad es que este tema, según los expertos, se debe trabajar desde mucho antes. “Cuanto más preparados estén nuestros hijos, más herramientas van a tener para hacerle frente a esta situación, llegado el momento”, asegura Daniela Acevedo, psicóloga de la Universidad Javeriana, quien cuenta con una especialización en psicología educativa.
La especialista explica que un par de años antes de la adolescencia, es cuando los niños están preparados para ir aprendiendo las habilidades necesarias, que en el futuro les posibilitará asumir la responsabilidad de su conducta, que les ayudará a resistir ante la presión de su entorno, a manejar los problemas de manera consciente y a respetarse como individuos, es decir, a tener una buena y sana autoestima.
“De la misma manera que les ayudamos a instaurar hábitos saludables en materias como nutrición, ejercicio o higiene, podemos hacerlo con respecto a las drogas. Por eso, la confianza y la buena comunicación es algo que debemos trabajar desde bien pequeños”, agrega la psicóloga Acevedo.
La creación de esa cultura de la confianza debe comenzar mucho antes de hablar del consumo y el abuso de drogas. “Debes fomentar una conversación abierta con tus hijos sobre diversos temas, no solo sobre las drogas. Habla con ellos sobre su música favorita y escúchala con ellos, mira un programa de televisión a su lado o juega con ellos a un videojuego”, recomienda la psicóloga.
Este ambiente amistoso de colaboración y comunicación abierta en tu casa, permitirá que tu hijo no te vea como un “policía”, por el contrario, según la experta, creará un ambiente que sugiere que están juntos en esto. “Sin embargo, si te conviertes en el “policía de la casa”, el ambiente será mucho más hostil para tus hijos, te verán menos como aliado y más como un obstáculo”.
“Una vez que se haya establecido ese tono de confianza, descubrirás que tienes influencia y credibilidad con tu hijo, y es mucho más probable que preste atención a tus palabras sobre el consumo de drogas”, complementa Acevedo.
Finalmente, la profesional recalca la necesidad de explicarles a los niños, niñas y jóvenes, sobre las consecuencias físicas y mentales que pueden generar las drogas: bajo rendimiento en el colegio, conductas antisociales, aislamiento, adicción, alteración del humor, debilitamiento del sistema inmune, entre otros.
Un problema que crece
Un reporte del Observatorio de Drogas de Colombia (del Ministerio de Justicia), en alianza con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, publicado en el 2018, encontró que al menos 520.000 estudiantes de colegio, cuyas edades están entre los 12 y los 18 años, han consumido drogas por lo menos una vez en su vida. Esa cifra representa el 15,9% de los escolares del país, entre los grados 7.° y 11.° (uno de cada seis) y confirma cómo el consumo se convirtió hace tiempo en un problema de salud pública para el país.