Millones de personas en todo el mundo toman a diario multivitamínicos, pensando que son beneficiosos para su salud y una adecuada alternativa para complementar posibles carencias de nutrientes en su dieta. En países como Estados Unidos y México, diferentes encuestas realizadas indican que más de la mitad de los adultos ingiere algún suplemento, con la idea de mejorar su salud y prevenir enfermedades cardiovasculares y, sobre todo, el cáncer.
Sin embargo, hace pocos días el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos -integrado por médicos expertos en prevención de enfermedades y medicina basada en evidencia- publicó un informe en el que deja claro que no hay pruebas suficientes de que los multivitamínicos protejan contra el cáncer, por lo que no consideran adecuado recomendarlos.
“La evidencia actual es insuficiente para hacer una recomendación sobre su consumo para prevenir el cáncer. Muy diferente es que el organismo presente determinadas carencias nutricionales y otra que, sin necesitarlas, se le dé un aporte complementario de cualquier tipo. La decisión de tomar un suplemento vitamínico debe tomarla un profesional y estar avalada por análisis que revelen la carencia y la necesidad de determinada vitamina”, asegura el médico nutricionista Carlos Hernán Quintero, de la clínica Santa Fe.
No hay evidencia científica de que los suplementos vitamínicos sean capaces de reducir el riesgo de padecer enfermedad cardíaca, cáncer, deterioro cognitivo o, incluso, evitar una muerte prematura.
El especialista agrega que no es lo mismo beneficiarse de los nutrientes naturales que nos aporta la comida, que ingerir vitaminas sintéticas. “Hacer ejercicio y tener una dieta sana y equilibrada es la mejor forma que tenemos para reforzar nuestras defensas naturales y poder prevenir enfermedades como el cáncer”, puntualiza el doctor Quintero.