Cambiar nuestra realidad personal es posible. Las sensaciones de bloqueo y frustración son exactamente uno de los principales motores que deberíamos utilizar para hacerlo.
Primero que todo, debes conocer el por qué y para qué de tus miedos, además de descubrir qué es lo que te distrae y sabotea. Una vez logres comprender cada uno de estos aspectos, podrás aventurarte y tomar la decisión de superar los miedos.
El miedo al éxito, al cambio y al fracaso, son factores importantes que nos detienen a la hora de tomar acciones y decisiones, a pesar de saber y ser conscientes que necesitamos realizar un cambio en nuestras vidas. Podemos comenzar a analizar estos aspectos, desde acciones como una elección de trabajo, terminar una relación sentimental o de amigos, además, apostar a un nuevo proyecto o, incluso, lograr grandes transformaciones a cargo de líderes empresariales. Los miedos y saboteadores internos pueden generar un problema para conseguir las metas y los objetivos personales y profesionales que nos proponemos cada día.
Es por esta razón que Beto Bravo, psicólogo colombiano con más de 17 años de experiencia y coach ejecutivo, especializado en liderazgo, explica que uno de los primeros pasos para la toma de decisiones exitosas es lograr identificar cuáles son los principales saboteadores internos que tenemos, es decir, aquellos que nos impiden entrar en acción frente a la toma de alguna decisión.
“El primero de ellos es el crítico: aquel que opina que las cosas no siguen su deber-ser. Es el que critica todo y hace dudar de la asertividad de las decisiones. Si tuviera una voz, diría algo como: “¿No vas a ser capaz de…?”, “¿Tú no estás hecho para…?”, “¿Cómo vas a renunciar a tu trabajo para emprender?”, “¿Es muy probable que no te vaya bien con…?”. También se encuentra el narcótico, que adormece a las personas, retrasando sus decisiones, acciones y cambios. Comprender el para qué de los miedos y transformarlos cuando no aporten a la transformación personal, es el paso más desafiante al momento de tomar acción y de tomar una decisión, pero eso no significa que sean insuperables. Es posible lograrlo a través del autoconocimiento”, expone el experto.
Debido a esto, es necesario dejar claro que el miedo no es cobardía, sino al contrario, es una emoción que tiene como propósito alertarnos, hacernos un llamado para conocer cuáles son los recursos con los que contamos en momentos de incertidumbre y ante sensaciones amenazantes, pero además de esto, debemos reconocer cuando aparece, y de esta manera lograr comprenderlo, agradecerle y superarlo. Por esta razón es importante escuchar las emociones, reconocer los recursos disponibles y la forma de obtener aquellos que están ausentes. Estos son los principales pasos para evitar que los miedos afecten la toma de decisiones.
Considerando la importancia de tomar acciones y decisiones claras, Beto Bravo presenta cuatro consejos para hacerlo:
– Reconocer la relevancia de la toma de acción: los cambios están orientados siempre a un logro, a hacer realidad un sueño o a alcanzar una meta. Están orientados a recuperar o aumentar el grado de satisfacción, felicidad, bienestar y plenitud. Las preguntas que guíen este proceso deben estar orientadas a encontrar el para qué y qué ganaré al hacerlo.
– Reconocer las emociones: es importante identificar y entender qué nos dicen nuestras emociones, ¿qué es lo que realmente impulsa esta acción o esta decisión? Tal vez es una energía que te impulsa a moverte, cambiar de lugar y querer cambiar. Tal vez es deseo de bajar el ritmo, reflexionar sobre la situación actual y recalcular la dirección.
– Identificar los recursos: todas las decisiones implicarán una inversión, que puede ser emocional, mental, monetaria o relacional. ¿Tengo los recursos necesarios para afrontarla?; si no los tengo, ¿cómo los consigo?; y cuando los consiga, ¿cómo los uso a mi favor?
– Identificar las metas personales: ¿La acción o la decisión que tomo me acercará a la vida que quiero vivir? Si la respuesta es sí, es momento de dar el paso. Si la respuesta es no, es momento de revisar el mapa, replantear la ruta, y cambiar de dirección.
Asimismo, te recordamos que la toma de decisiones es un proceso retador, pero hace parte fundamental de la vida de todas las personas. Es importante saber conocernos y, de esta manera, identificar cuáles son nuestros principales miedos y emociones, así lograremos asumir nuevos retos y aprender a superar las diferentes etapas que nos presenta la vida.