Está comprobado que los perfumes producen efectos beneficiosos en nuestro estado físico y mental. Científicamente los aromas tienen el poder de conducirnos a un estado mental más agradable.
“Si estamos de mal ánimo o tenemos alguna tristeza, el perfumarse puede convertirse en una terapia, entregándonos una mayor satisfacción y relajación. Además un determinado perfume puede oler de distinta forma en cada persona, ya que influye la cantidad de agua que hay en el piel, la temperatura corporal, la secreción sebácea y el PH de la piel”, afirma Sergio Rincón, especialista en fragancias.
Al momento de pensar en regalar un perfume es importante “conocer los gustos de la persona a la que queremos sorprender. Debemos conocer cuáles son sus aromas favoritas, si son frutales, cítricas o florales. Tambien es fundamental conocer el temperamento de la persona pues en muchas ocasiones la gente de temperamento fuerte posee una circulación más rápida, lo que hace que el aroma se evapore en poco tiempo, para esto se aconseja buscar perfumes con aromas fuertes los cuales se fijan y quedan más tiempo”, asegura Rincón.
Aunque los perfumes también responden a la moda, van mucho más allá de eso. Utilizar una buena fragancia creará un sello propio que te distinguirá ante las demás personas, y garantizará una huella personal más allá del tiempo. Eso es lo que los especialistas llaman «memoria olfativa».
Técnicas para elegir el perfume indicado:
- Compra el perfume durante la mañana porque el olfato está más sensible.
- No utilices ningún perfume el día que compres la fragancia, así evitarás las mezclas o alguna referencia olfativa.
- No pruebes más de tres perfumes.
- Huele el perfume a la distancia, no directamente del envase. Si lo haces en la piel, aplica la fragancia en las muñecas y no lo frotes con la otra, porque destruye el olor y se evapora antes.
- No te dejes llevar por cómo huele el perfume en otra persona, porque la química personal lo transforma.