Según la OMS, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) no es una sola enfermedad, sino un concepto general que designa diversas dolencias pulmonares crónicas que limitan el flujo de aire en los pulmones. Los síntomas más comunes son la disnea, o «falta de aliento», una excesiva producción de esputo y una tos crónica. Sin embargo, la EPOC no es solo la «tos del fumador», sino una enfermedad pulmonar potencialmente mortal que conduce de forma progresiva a la muerte.
Dentro de sus factores de riesgo se encuentran:
- Tabaquismo: Siendo este el grupo de personas fumadoras, quienes tienen un riesgo mayor del 50% de desarrollar esta enfermedad, cuando se comparan con personas no fumadoras.
- Contaminación del aire en locales cerrados (por ejemplo a causa del combustible de biomasa usado para cocinar y como medio de calefacción).
- Contaminación del aire exterior.
- Polvos y productos químicos (vapores, sustancias irritantes y gases) en el medio laboral.
¿Cómo podemos evitar esta patología?
Durante muchos años se han realizado importantes avances en el conocimiento de la EPOC, donde existen factores de riesgo mencionados anteriormente, que ocasionan la enfermedad, los cuales pueden ser modificados, enfocándonos en este escrito acerca del consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco, dentro de los cuales hay que tener en cuenta que todas las personas consumidoras deben recibir información acerca de los efectos negativos, los beneficios de dejar este hábito y ser atendidos para tratar su adicción. El tener conocimiento de ello permite tener una motivación a dejar el consumo.
Adicionalmente, la nicotina contenida en los productos de tabaco y sus derivados, afecta el sistema nervioso, el corazón, disminuye el apetito, incrementa el estado de ánimo, aumenta la frecuencia cardíaca, aumenta la presión arterial, náuseas y diarrea.
Dado que es una sustancia adictiva, ocasiona síntomas y signos de abstinencia. Es importante que tomemos conciencia del riesgo que corremos al consumir tabaco y las consecuencias que puede ocasionar este hábito.
Existen diversos métodos e intervenciones eficaces para tratar el tabaquismo y que pueden ayudar a reducir la carga de enfermedades asociadas. La consejería, la terapia farmacológica y la combinación de estas alternativas, tienen eficacia demostrada para la cesación del tabaquismo.
Así que anímate a dejar el hábito, pensemos en mejorar nuestra calidad de vida, las instituciones de salud estamos prestos a atenderte y a realizar no solo una consejería, sino entrevistas motivacionales que te ayuden en el proceso.
En Comfenalco Valle EPS delagente te ayudamos a cuidar de tu salud. Si tienes dudas respecto a tu salud, comunícate y pide una cita en tu IPS asignada.
Fuente: Minisalud, programa para la cesación del consumo de tabaco y atención del tabaquismo; www.who.int