La piel es el órgano más extenso del cuerpo, funciona como una barrera protectora del organismo frente a bacterias y virus que se encuentran en el medio ambiente, también actúa ante el frío, calor, pérdida de agua y radiación, entre otros.
Con el paso del tiempo la piel pierde su apariencia sana y es ahí donde comienzan a aparecer manchas, estrías, resequedad y algunas cicatrices causadas por factores externos como cirugías o golpes fuertes. Frente a estas apariciones, las mujeres buscan mitigar el daño usando diferentes productos que en ocasiones empeoran la situación o que finalmente no generan ningún cambio.
¿Cómo tener una piel radiante?
Además de una dieta adecuada, ejercicio y unos hábitos de sueño correctos, es necesario que sigas una rutina de belleza para que tu piel mantenga saludable en todo momento, así como evitar la deshidratación, la resequedad y los daños que pueden producir los agentes externos, como el sol, el viento y la contaminación.
Lo único que necesitas son cinco minutos diarios y unos pocos productos, como crema hidratante, un buen limpiador y un gel de calidad. Estos deben ser formulados por un dermatólogo pues todos los tipos de piel no son iguales, algo que no todo el mundo tiene en cuenta.
Síntomas de alerta en tu piel
- Resequedad frecuente sobre todo en áreas donde la piel se encuentra más expuesta al ambiente.
- Aparición de pequeñas grietas o descamación.
- Generación de estrías por el aumento o disminución acelerada de peso.
- Manchas cafés causadas por el sol, el embarazo o la menopausia.
- Mala cicatrización.