Si te encuentras en los últimos meses de tu embarazo, ocasionalmente te costará realizar algunas actividades, tales como inclinarte, agacharte, dificultad al caminar o, incluso, ponerte de pie. Sin embargo, todo esto es normal durante el período de gestación, debido al incremento en el peso del útero, por la etapa en la que te encuentras.
En el embarazo se presentan diferentes cambios en el cuerpo, incluyendo dolores que muchas veces son fuertes o leves, y pueden generar molestias durante esta etapa, sin embargo, no todo es malo, pues estos indican una buena señal para toda mujer que esté a pocos meses de dar a luz, ya que quiere decir que la zona pélvica de tu cuerpo se está preparando para el momento del parto.
Para entrar más en contexto, definiremos qué es el dolor pélvico: «Es un dolor localizado en la parte baja del abdomen y entre los huesos de la cadera (pelvis). El dolor puede variar, desde agudo hasta un simple cólico similar al menstrual, además, de ser repentinos o poco constantes, que pueden afectar algunas actividades diarias. Por lo general, se produce debido a que los huesos y ligamentos se mueven y estiran para acomodar el feto para su nacimiento», explica Angélica Salazar, ginecóloga.
Adicionalmente, este dolor también se puede presentar debido a dos hormonas que segrega el cuerpo: la relaxina y la progesterona, encargadas de que los ligamentos de la pelvis se relajen y cedan, para brindarle mayor espacio y comodidad al bebé. Por esta razón, todos los expertos recomiendan tomar las cosas con mucha calma y descansar el mayor tiempo posible, para evitar alteraciones en el útero o dolores en la pelvis por movimientos fuertes.
Pero, ¿cómo podemos aliviar el dolor pélvico?: Por lo general, los expertos recomiendan realizar ejercicio constantemente, además, fortalecer los músculos y ligamentos, para así mejorar la estabilidad de la pelvis y espalda.
- Descansar la mayor cantidad de tiempo posible: Puedes solicitar ayuda o delegar tareas a las personas que te rodean.
- Evitar hacer actividades que requieran fuerza: Evita cargar, levantar o empujar cosas pesadas, porque esto puede incrementar los dolores durante el embarazo.
- Ser prudente: Es importante tener cuidado al momento de levantarse, subir o bajar escaleras, agacharse o desplazarse de un lugar a otro, realizando los movimientos con cuidado y suavidad.
También existen otras opciones a las que podemos recurrir, sin embargo, recuerda que siempre debes consultar a tu médico de cabecera y conocer si realmente será bueno para tu embarazo. Entre estas medidas, están:
- Consultar a un fisioterapeuta.
- Expertos en acupuntura.
- Fajas de sujeción o cinturones de soporte.
Sin embargo, existen otros factores que pueden causar el dolor pélvico:
– Embarazo ectópico: Por lo general, ocurre en las primeras semanas del embarazo, y sucede cuando el bebé se desarrolla fuera del útero.
– Infección urinaria: Es muy frecuente en mujeres, debido a que se presentan alteraciones en el PH de su zona íntima. Es importante no medicarse, y consultar a un médico experto.
– Miomas: Presencia de masas benignas que pueden presentar alteraciones, dolor y sangrado en las mujeres, además de complicaciones en el embarazo.
Recuerda que es importante consultar a un experto para descartar cualquier anomalía que pueda afectar tu embarazo.