Conseguir que tus hijos se duerman temprano en las noches no debería quitarte el sueño ni convertirse en una pesadilla. Normalmente, para adquirir nuevos hábitos, es importante y necesario pasar por un proceso de “aprender a desaprender”. Contactamos a la médica pediatra, Lina Giraldo, quien nos comentó que el sueño es “fundamental en los niños para el crecimiento, el desarrollo cognitivo, neurológico y para su correcto funcionamiento en el día a día”.
De esta manera, resulta fundamental identificar qué actividades realizar o qué pasos tomar para acercarse a esa meta. “La hora de la última comida, por ejemplo, puede influir. Es ideal que no coman tan tarde. La última comida debería ser a las 6 de la tarde, y llevarlos a dormir una hora después”, expresó Lina Giraldo.
Además, agregó que “no debe haber exposición a pantallas después de las 6 de la tarde y mucho menos en menores de dos años. Jugar cosas muy suaves para que no cierren el día alterados o alborotados”.
Igualmente, comenta la especialista que en los niños es de suma importancia fijar y establecer unos hábitos, tales como: mismo horario para dormir todas las noches, y tener el mismo orden y el mismo lugar. El cerebro de los niños se regula muy fácil y los hábitos cambian de igual manera; por eso, hacerlo desde que están pequeños es fundamental.
Finalmente, la pediatra nos compartió cuatro trucos infalibles para que los niños logren conciliar el sueño mucho más rápido: “Un bañito con agua tibia puede dar muy buenos resultados. Luego, ir a la cama y leer una parte de un cuento, acompañarlo y acostarlo en un ambiente oscuro, fresco y sin ruido”.
Sin embargo, recuerda que el acompañamiento de un experto no está de más, alguien que pueda entender el proceso y las necesidades principales de tu hijo, para asimismo establecer unas tareas y actividades específicas que le permitan tener una sana relación con el sueño y el descanso.




