ARTÍCULOS DE JULIO
Hoy en el Día Mundial de la Hepatitis la Organización Mundial de la Salud quiere llamar la atención sobre la hepatitis de tipo B y C, las más peligrosas y, paradójicamente, las más difíciles de detectar debido a que pueden pasar años antes de que aparezcan los síntomas.
Las formas de contagio más comunes de esta enfermedad son por vía sexual, transfusiones sanguíneas o por uso compartido de elementos contaminados como jeringas, cuchillas y agujas para hacer tatuajes.
Se estima que en Colombia hay más de 300.000 casos de hepatitis B y C, y la mayoría está sin diagnosticar, lo que conlleva un alto riesgo de complicaciones y muerte en el mediano y largo plazo.
El principal problema de esta enfermedad es que es silenciosa y no tiene complicaciones agudas. Además cuando el paciente presenta síntomas, ya es muy difícil hacer un tratamiento adecuado. La mayoría de los casos se detectan en edades superiores a los 50 años de edad. Según los datos de la OMS, durante el 2015 la hepatitis viral causó 1,34 millones de muertes, casi el mismo número que dejó el VIH o la tuberculosis. Las autoridades sanitarias han mostrado su preocupación ya que la cifra sigue creciendo debido a que la gran mayoría desconoce que el virus está en su organismo. Se estima que solo el 9 por ciento de los infectados es consciente de ello.
En medio de de las frías cifras hay dos hechos positivos: con un diagnóstico temprano, la hepatitis B se puede tratar y, desde 2004, existe un medicamento que puede curar la hepatitis C en solo tres meses.
Síntomas
Fiebre, coloración amarilla de la piel y los ojos, orinas de diferentes colores, heces blancas o pálidas, dolor abdominal, pérdida de apetito, nauseas, vómito y debilidad, pueden ser síntomas de esta enfermedad. Como ya lo mencionamos, en algunas personas se puede manifestar de manera muy leve y podrían pasar desapercibidos.
Recomendación
• El primer paso es hacerse la prueba de detección; si la persona detecta el virus a tiempo,
pueden acceder a tratamientos que previenen el cáncer y la cirrosis.
• Para la prevención están disponibles en el mercado o en las EPS las vacunas de hepatitis A y B.
• Mantenga actualizado el carné de vacunación del bebé; para hepatitis A una vacuna a los 12
meses y para la hepatitis B, una vacuna al nacer y a los 2, 4 y 6 meses.