La carne de pollo suele ser baja en grasa, especialmente si se retira la piel antes de comerla. Dependiendo de la presa puede variar su contenido de grasa. Por ejemplo, la pechuga y el muslo son las partes más saludables.
Además, es una proteína de buena calidad ya que aporta todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo necesita para construir, mantener y reparar músculos y tejidos. Conoce más en La siguiente infografía.
