Cuando llegas a los 40 años tu cuerpo vive una serie de cambios por lo que los especialistas recomiendan mejorar tu dieta para que obtengas los nutrientes necesarios, y además, acomodar tus hábitos y estilo de vida.
Después de llegar al ‘cuarto piso’ no solo es más complicado perder peso sino que también aparecen algunos problemas de salud a los que debes prestar atención. De nosotros depende prevenir algunas enfermedades y tener una buena calidad de vida en la etapa de la vejez.
Calcio (si eres mujer): debido a que la producción de estrógeno disminuye al llegar a los 40, tus huesos tendrán mayor dificultad para absorber el calcio de los alimentos. Por lo que aumenta el riesgo de padecer osteoporosis y fracturas que pueden generar secuelas en el futuro. Lo ideal es que consumas alrededor de 1000 miligramos de calcio al día. Algunos alimentos que pueden aportarlo son: el queso, las almendras y el yogurt.
Proteínas: a medida que aumentamos de edad, la masa muscular disminuye, por lo tanto, al llegar a los 40 debes aumentar el consumo de proteína. Lo ideal es incluir alrededor de 30 gramos en cada comida. Las mejores opciones son: la soya, el pollo, los huevos y el pescado.
Menos sodio: el problema más común que notarás al llegar a los 40 es la hinchazón o inflamación. Para reducir su frecuencia y gravedad, una buena idea es consumir poco sodio. Para lograrlo, basta con disminuir el consumo de sal.
Más antioxidantes: al llegar a los 40 comenzarás a experimentar problemas relacionados con el envejecimiento, en la piel o en las articulaciones. Te recomendamos incluir en tu alimentación los siguientes alimentos: fresas, moras, uvas, brócoli, té verde y chocolate amargo.
Menos alimentos grasos: es fundamental evitar la grasas saturadas como por ejemplo la mantequilla, los fritos y las carnes grasas, las cuales aumentan los niveles de colesterol en la sangre y se acumulan en las paredes de las arterias dificultando el paso de la sangre, aumentando el riesgo de arteriosclerosis.
Actividad física: cuando te ejercitas, el cuerpo, los huesos y músculos se fortifican, se oxigena la sangre y se desintoxica el organismo, procesos fundamentales después de llegar a los 40.