Según los expertos, trabajar en estado de embarazo es totalmente normal y habitual; sin embargo, se deben acatar algunas recomendaciones en función de la actividad laboral específica y el ritmo de trabajo, así lo explica Sebastián Sepúlveda, experto en el Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SGSST), quien presta sus servicios a una multinacional de productos alimenticios del Valle del Cauca.
Sepúlveda asegura que si no existe una contraindicación médica, como un embarazo de alto riesgo, esta etapa se puede vivir sin inconvenientes. “Si estás dedicada a labores de oficina o con computadores, no te preocupes porque no representan ningún riesgo para tu salud ni la de tu bebé. Lo que hay que revisar es cuántas horas estás sentada frente a la pantalla”.
“Cuando se superan las cuatro horas diarias, se pueden presentar molestias en la espalda, dolor de cabeza y hasta mareos, que se intensifican con el paso de los días”, comenta el experto.
En este punto es importante cuidar la buena postura. “Lo ideal es permanecer con la espalda recta, bien apoyada, en una silla cómoda, evitar cruzar las piernas, tratar de mover el cuello en círculos cada media hora y caminar de vez en cuando”, son las principales recomendaciones de Sepúlveda.
Pero existen otras actividades que pueden resultar contraproducentes durante esta etapa. “Hay trabajos de gran esfuerzo físico, como cargar peso o estar parada todo el día. Esto no es ideal, porque se producen más dolores de espalda, problemas circulatorios y pueden aumentar las posibilidades de interrupción del embarazo o partos prematuros”, explica el médico general Jhon Bonilla, de la Universidad Libre.
Diferentes estudios han demostrado que las mujeres que llevan una vida laboral muy agitada, tienen más probabilidades de partos prematuros. Evitar el estrés es primordial.
Bonilla nos comparte las siguientes recomendaciones: “Se deben evitar períodos prolongados en la misma postura, o de pie, para prevenir problemas musculares; hay que hacer pausas periódicas para mejorar la circulación; hidratarse correctamente. También, se recomiendan los ejercicios de relajación y estiramientos, con el objetivo de evitar dolores en la espalda y en las piernas. Es importante utilizar descansa pies, para reducir el riesgo de inflamación y mejorar la postura corporal y, lo más importante es que, en caso de embarazos con algún riesgo, se debe consultar siempre con el especialista el tipo de actividad laboral que la paciente puede realizar”, puntualiza el médico.